La polarización económica y su impacto en la criminalidad

La polarización económica y su impacto en la criminalidad

La polarización económica es un fenómeno que se está haciendo cada vez más evidente en todo el mundo. Esta tendencia se caracteriza por una creciente brecha entre los sectores más acomodados de la sociedad y los más desfavorecidos. En este artículo vamos a analizar cómo la polarización económica tiene un impacto directo en la criminalidad.

Causas de la polarización económica

Existen distintos factores que contribuyen a la polarización económica. Uno de ellos es la globalización, que ha permitido la libre circulación de bienes y servicios por el mundo. La globalización ha hecho posible que las empresas tengan acceso a los mercados internacionales, lo que ha generado una mayor competencia entre ellas. A su vez, esto ha dado lugar a una mayor presión para reducir los costos laborales, lo que ha llevado a la deslocalización de las empresas y la eliminación de empleos en los países desarrollados.

Otro factor que contribuye a la polarización económica es la automatización de la producción, que ha permitido la sustitución de trabajadores por máquinas. Esto ha afectado especialmente a los trabajadores con menos cualificación, que han perdido sus empleos y se han visto obligados a aceptar trabajos mal remunerados.

Por último, la política fiscal también ha contribuido a la polarización económica. Los gobiernos han reducido los impuestos a los más ricos y han disminuido el gasto social, lo que ha aumentado la desigualdad.

Criminalidad y polarización económica

La polarización económica tiene un impacto directo en la criminalidad. Por un lado, la creciente pobreza y exclusión social pueden contribuir a la delincuencia. Los individuos que se encuentran en situaciones desesperadas pueden verse empujados a cometer delitos como forma de conseguir dinero o bienes materiales.

Por otro lado, la polarización económica también puede contribuir a un aumento de la criminalidad entre los sectores más acomodados. Las diferencias entre ricos y pobres se han acentuado tanto que el primero ha empezado a sentirse amenazado por el segundo. Esto ha llevado a una mayor preocupación por la seguridad personal y la inversión en sistemas de seguridad privados.

La polarización económica también puede tener un impacto indirecto en la criminalidad. Por ejemplo, la desigualdad en la educación y las oportunidades laborales puede hacer que los jóvenes de entornos desfavorecidos estén más expuestos a caer en la delincuencia. Esto puede tener consecuencias a largo plazo, ya que una vez que han adquirido antecedentes penales, es más difícil para ellos obtener un trabajo legítimo.

En resumen, la polarización económica es un fenómeno global que tiene un impacto directo e indirecto en la criminalidad. La desigualdad social, la pobreza y la exclusión social pueden contribuir a una mayor delincuencia entre los sectores más desfavorecidos, mientras que la inseguridad entre los más acomodados puede llevar a una mayor inversión en seguridad privada. En cualquier caso, es necesario abordar la polarización económica si queremos reducir la criminalidad en nuestras comunidades.